Mostrando entradas con la etiqueta fatídika. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fatídika. Mostrar todas las entradas

:)

Recordatorio:

Mi odio no tiene límites,
no entiende de formas,
ni espacios, ni tiempo.

Mi odio es incondicional
es absoluto y contundente
y se extiende sin fronteras que lo frenen.

Mi odio es entregado en cada beso,
en cada sonrisa,
me ayuda a respirar, a sentir,
a despertar cada mañana,
me cobija y me atiende.

Mi odio es mío, es mi empresa,
me sostiene, me empuja en el extremo
y me atrapa en la caída.
Es enérgico y poderoso.

Mi odio eres tú.
Son tus pulmones llenándose de aire,
tus carcajadas y tus instantes de placer.

Mi odio es tu triunfo,
tus buenas sensaciones,
tus sueños y creencias.

Mi odio te atraviesa,
te busca, te exige y te reta.
Te acecha y te observa.
te espera impaciente.

Mi odio es tu ser.

:)

Y fui más consciente que nunca.

Mis sentidos, atrofiados por noches de insomnio, humo y alucinaciones, volvieron a mi con rotundidad y ostentación.

Y fui más consciente de lo que en ese preciso instante me rodeaba. Del polvo acumulado en el escritorio. De lo triste de aquellos cuadernos abandonados, carentes de indentidad que les fue arrancada por despreocupación. Cuadernos cargados de respeto, que acabó secándose con el tiempo, cuadernos muertos.

Y fuí más consciente de mi misma, de los sonidos de mi cuerpo, de la sequedad y el amargor de mi boca, del movimiento caprichoso de mis dedos y de mi emoción. De una emoción inagotable, perenne, que me sume en un trance infiníto de goce y plenitud.. La que me empuja cuando mis pasos se hacen más pesados, la que me aventaja, la que me identifica, la que me inspira y me provoca, la que me hace querer más ....

Y fui más consciente de mi odio. De nuestro odio, y supe... que todo estaba bien

:)

Nunca me consideré una persona inclinada a la obsesión, pero contigo, descubro pequeñas pinceladas (densas y muy oscuras) de alguien que creía no ser.
Solo por ti.
Condicionas cada movimiento y cada sensación.
Como explicar algo tan intenso recogido en pequeños gestos cotidianos.

Pienso en ti…

Al cruzar la calle…. Verte repellado en el asfalto, semiinconsciente, pidiendo ayuda, mientras aseguro a los viandantes que no hay nada que hacer… me reconforta.

Al bajar las escaleras…. Encontrarte con los primeros signos de descomposición y la cabeza abierta al tercer día de un fatídico accidente; ser yo quien de el empujoncito final, grabarlo en video y guardarlo para los momentos en los que esté triste… me anima.

Cuando voy a la playa…. Verte hospitalizado por quemaduras de primer grado ( bajo cuidados ‘paliativos’ : Baños de agua helada, una estufa cercana para que no te baje la temperatura, venda adhesiva para las heridas, acupuntura, amputación de algún dedo..)… despierta mi lado más humano

Cuando tomo un baño templado….. Espuma, velas, un porrito, y una radio que por despiste, cae en el agua mientras disfrutas de un momento de relax….. me provoca una carcajada.

Al escuchar la sirena de las ambulancias y bomberos …….. Me digo con lágrimas contenidas……..¿¿pq no está él ahí??¿¿Por qué no puede arder como el papel?? Y la pena me supera momentáneamente.

Eres la piedra que se coló en mi zapato, pequeñita, puntiaguda y molesta. Esa que tratas de dejar a un lado para que no se clave moviendo el pie con frenética decisión, pero que sigue ahí, jodiendo. De la que no te deshaces hasta que no paras y tomas tu tiempo para desalojarla. Insignificante a la vista, pero terriblemente irritante.

A diario, elevo una plegaria al cielo, al cosmos, a la energía que atrae y repele, a algo más poderoso que la vida o la muerte, con un único propósito. Tu volatilización.



Me hace tan feliz odiarte.

:)

Anoche, te colastes en mis sueños. Fue igual que siempre, de lo mas especial.

Llorabas y gemías como un puerco camino del matadero (el simil me parece de lo más acertado) acurrucado, incapaz de pronunciar queja alguna. Con la cabeza agachada, clavando tu mirada al vacío, humillado, suplicando un poco de piedad. Espero que esta noche me sorprendas tambien.
Estabas adorable. Fue de lo más conmovedor.

Así es como te quiero. Dolorido, triste, decepcionado, solo, olvidado por todos, desmotivado, derrotado, consciente de lo repulsivo de tu ser, desvinculado con lo que te rodea, sin poder mantenerte en pie. Destruido por aquellos a los que amas, pateado por todos y finalmente pisoteado por mí.

Así es como te quiero. Quiero que desees dejar de respirar. Detesto que existas.

Pero ante todo, quiero que sepas, que si no soy partícipe de todo esto, no encontraré la paz. Deseo echar vinagre en tus heridas, borrar con ácido tu sonrisa, destruir tu confianza, mostrarte que es el dolor físico, encontrar tus límites y sobrepasarlos.
Quiero que hagas de hombre bala sin colchoneta, que hagas puenting sin cuerda, quiero que pares el autobús con la cara, que te cortes afeitándote, que la escalera sea mi aliada, que te quemes con el mate, que tropieces con las vías del tren, que pierdas una aguja entre las uñas, que te cortes la unión de los dedos con una hoja de papel. Quiero que pierdas un ojo pero ante todo que conserves el otro. Que lo conserves para ver como me deleito en tu desgracia.

Desde anoche no puedo más que pensar en que llegue ese día.

Mis deseos más ansiados formarán parte de una realidad palpable de lo más complaciente.

Tu agonía será mi estímulo